
Pese al creciente número de nuevos candidatos al sacerdocio, la grave crisis económica y la inflación galopante que se vive en Uganda está poniendo en peligro el funcionamiento de los seminarios del país,
según explicó a la organización caritativa internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN) el rector del seminario de Alokolum, padre Cosmas Alula. “Nos hemos visto forzados a suspender las obras de ampliación del edificio previstas para recibir al aumento del número de vocaciones sacerdotales.
La situación es tan grave, señaló, que se plantea el problema de la misma subsistencia diaria del seminario, que en la actualidad cuenta con “apenas recursos para las necesidades básicas”, pese a que en su huerta se cultivan arroz y legumbres “para reducir al máximo los gastos de alimentación”.
El seminario de Alokolum está en el norte del país, en una de las regiones más afectadas por la guerra civil que opuso, durante dos décadas, al gobierno ugandés y a los rebeldes del autodenominado Ejército de Resistencia del Señor.
En el próximo curso, a punto de iniciarse en este mes, el instituto de formación de sacerdotes contará con 209 alumnos, 26 más que el año pasado. El aumento de seminaristas es igual en todo el país.
El año pasado, 1.130 jóvenes estudiaban en los cinco seminarios de Uganda, país en el que un 45% de los 33 millones de habitantes es católico. Según el obispo, pese al elevado número de vocaciones, en muchos lugares del país hay una evidente escasez de sacerdotes, según el obispo.
El costo de vida aumentó muchísimo en Uganda: el precio de los alimentos que más se consumen en África como el maíz, los porotos y el azúcar se multiplicó por cuatro; también aumentó el precio de los combustibles, incluso en una proporción mayor que en los vecinos países de Kenia, Ruanda y Tanzania.
La sequía y los elevados gastos en la campaña electoral de febrero para las elecciones legislativas agravaron la situación. El prelado acusó al Gobierno de “gastar dinero, sin reglas, sólo con fines políticos, en lugar de preocuparse por el bienestar de la población”.
Lo peor, añadió, es que se teme seriamente que esta crisis no disminuirá en un futuro próximo, por lo que se avizora un panorama muy oscuro.+
Kampala (Uganda), 8 Set. 11 (AICA)
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