
El gobernador de Washinton DC impuso el matrimonio
gay; 240.000 votantes registrados firmaron pidiendo un referendum (con 120.000
ya bastaba). Se votará en noviembre y el lobby gay recauda millones para
comprar anuncios de televisión.
El matrimonio gay en Estados Unidos siempre ha sido
derrotado en las urnas. En las 32 ocasiones en que se ha votado el tema en
referendos o consultas populares, el pueblo siempre ha preferido votar por la
protección del matrimonio natural hombre-mujer. Hay matrimonio gay en 7 estados
norteamericanos: Nueva York, Connecticut, Massachusetts, New Hampshire,
Vermont, Maryland y Washington DC. En ninguno se decidió por votación popular:
lo impusieron tribunales o administraciones políticas que a menudo ni siquiera
lo habían anunciado en sus programas. Por eso la batalla actual en Washington
DC es clave para el lobby del homosexualismo político: necesitan ganar alguna
vez en las urnas.
El pueblo clamó por un referendum
El matrimonio gay en Washington fue impuesto en
febrero por el gobernador Chris Gregoire. Debía entrar en vigor el 7 de junio,
pero los ciudadanos actuaron antes: recogieron firmas para convocar un
referendum. Se necesitaban 120.000 firmas de votantes registrados. Lograron
240.000. Convocado el llamado "Referendum 74", la normativa quedaba
en suspenso hasta que se vote (no como en España, que una ley de
constitucionalidad dudosa, con el voto en contra del senado, lleva aplicándose
7 años y donde no hay mecanismos de referendos como los americanos que permitan
su suspensión por voluntad popular). Los dos bandos han empezado su recogida de
fondos para comprar, sobre todo, anuncios de televisión. Washington DC es una
de las zonas menos conservadoras de Estados Unidos, pero los promotores del
matrimonio gay confían sobre todo en sus poderosos donantes.
Gates y Ballmer, cien mil dólares cada uno
Esta semana dos de ellos anunciaron su voluntad de
redefinir el matrimonio, con dinero. Bill Gates, el fundador de Microsoft, y
Steve Ballmer, el actual CEO de la empresa, aportaron cada uno 100.000 dólares,
que se añaden al millón y medio ya recaudado por el lobby del homosexualismo
político. Otras empresas que se han manifestado a favor de redefinir el
matrimonio para incluir uniones del mismo sexo son la marca deportiva Nike y
los cafés de lujo Starbucks. La coalición en defensa del matrimonio natural,
Preserve Marriage Washington, por el momento sólo ha recaudado 1,3 millones de
dólares, la mayoría a través de comunidades religiosas de distintas
denominaciones.
Washington y dos referendos más
La "batalla de Washington" es
especialmente importante porque hay otros dos campos de batalla a la vista: en
Maine los políticos implantaron el matrimonio gay, pero hace tres años un
referendum popular lo eliminó. Ahora vuelven a convocarles a las urnas con este
tema. En Minnesota la cuestión es más seria: hay una propuesta de cambiar la
constitución estatal para prohibir el matrimonio del mismo sexo (algo que ha
triunfado en muchos estados ya) y los votantes podrán decidir sobre ello.
El trauma homosexual de Bill Gates En el pasado de Bill Gates, según recuerda The
Christian Post, hay un trauma que consolida su alineación con el lobby gay: el
suicidio de su amigo, homosexual y exitoso millonario, Ric Weiland, cofundador
de Microsoft.
Weiland fue
uno de los primeros 5 empleados de Microsoft. Ganó muchísimo dinero con la
compañía. Pero el dinero y toda la libertad que puede comprar un homosexual
rico en un país libre del siglo XXI no le protegió de la depresión, que le aquejó
durante muchos años. En 2006, se suicidó. Pero antes dejó 65 millones de
dólares a organizaciones del homosexualismo político. Es parte del dinero que
financia los inacabables referendos en Estados Unidos, perdidos por el lobby
gay, hasta ahora, uno tras otro.
Fuente: Religión en Libertad. Actualizado 11
julio 2012
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