
Aunque todos los que le conocieron recuerdan a Chesterton alegre, en las fotografías no se nota porque casi nunca sonreía ante las cámaras.
por María Martínez López/Alfa y Omega
"Se debería también empezar a formar católicos conscientes que entiendan que existe una idolatría que odia su fe, en lugar de formar católicos zombis que, o bien se resignan al desistimiento, o bien invocan bobaliconamente la libertad religiosa, que es como invocar la soga en casa del ahorcado". Juan M. de Prada.