por Isidro García Robles.
Río de Janeiro.-Que muestre una Iglesia más abierta , que impulse un evangelio para jóvenes, que abra el debate sobre temas como las relaciones sexuales prematrimoniales y la anticoncepción, que siga siendo revolucionario, que continúe quebrando paradigmas, que siga humilde, que cambie el mundo.

