por Olegario Gozález de Cardedal.
«La clave de esta encíclica es el mismo título: «La luz de la fe». La Iglesia ha comprendido y ofrecido la fe como lumbre, luz y vida. Jesucristo afirma en el evangelio de San Juan: «Yo he venido al mundo como luz, y así el que cree en mí no permanecerá en tinieblas» (12,46).

