
por Alejandro Ezcurra Naón
El 2014 será recordado como el año en que la izquierda internacional se reveló al mundo como un “ídolo con pies de barro”: auge de control de los centros internacionales de poder, mientras que su base se descompone y diluye inexorablemente.
La estatua de Nabucodonosor, simbolismo adecuado para nuestros días.