por Alfonso Aguiló
El único superviviente de un naufragio llegó a la playa de una isla deshabitada y perdida en el océano. Durante meses, rezaba fervientemente a Dios pidiendo ser rescatado.
"Se debería también empezar a formar católicos conscientes que entiendan que existe una idolatría que odia su fe, en lugar de formar católicos zombis que, o bien se resignan al desistimiento, o bien invocan bobaliconamente la libertad religiosa, que es como invocar la soga en casa del ahorcado". Juan M. de Prada.