por Néstor Mora Núñez
Vivimos unos momentos eclesiales donde la Barca se mueve azotada por la tormenta del mundo y además, las redes se muestran incapaces de recoger los peces.
"Se debería también empezar a formar católicos conscientes que entiendan que existe una idolatría que odia su fe, en lugar de formar católicos zombis que, o bien se resignan al desistimiento, o bien invocan bobaliconamente la libertad religiosa, que es como invocar la soga en casa del ahorcado". Juan M. de Prada.