Que el enemigo no me diga: "¡Yo triunfé!"Ni exulte el opresor por mi caída,
¡Una vez que confié en vuestro amor!
"Se debería también empezar a formar católicos conscientes que entiendan que existe una idolatría que odia su fe, en lugar de formar católicos zombis que, o bien se resignan al desistimiento, o bien invocan bobaliconamente la libertad religiosa, que es como invocar la soga en casa del ahorcado". Juan M. de Prada.